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jueves, 4 de diciembre de 2014

Hamburguesas o croquetas de mijo y lentejas coral al curry (incluye truco y versión tofu)

Escribo este post con la intención de que, al menos unx de vostrxs se atreva a cocinar cereal en grano. 
Resulta que en las últimas décadas nos hemos desligado tanto de los alimentos al natural, tal como se encuentran en la naturaleza, que ni los conocemos ni sabemos qué hacer con ellos.
Esta receta es una de las que más preparo con mijo. La ha probado mucha gente y siempre gusta, así que el éxito si la hacéis esta asegurado. Se trata de hacer hamburguesas de mijo con lenteja coral o, si se prefiere (y yo prefiero), darles forma de croqueta.
El mijo es un cereal pequeñito, en forma de bolas amarillas y se compra en tiendas de comida eco. También lo podéis encontrar en los super pero no está pelado y se vende como alimento para pájaros. Si estáis casi segurxs de no ser pájaros, mejor buscadlo en otro sitio.
2 tipos diferentes de mijo
Es también un cereal sin gluten, ideal para celíacos y que, al cocerse se ablanda mucho, llegando a convertirse si queremos, en un puré. 

Sus propiedades más interesantes son:
- Fortalece el sistema digestivo (estómago y páncreas especialmente)
- Ayuda a regular la glucosa en sangre (indicado en diabetes, candidiasis, bajones de azúcar, etc)
- Mejora la salud del cabello, piel y uñas debido a su contenido en Silicio 
Muy rico en hierro...así a darle caña en                       caso de anemia ferropénica o después de una     donación de sangre o intervención quirúrgica.

A ver, qué pinta tienen esas hamburguesas o croquetas? Pues esta:


Hamburguesa mijo-coral al curry 

Ingredientes
- 1/vaso de mijo
- 1/2 vaso de lenteja coral
- 3 vasos de agua mineral o de manantial (o filtrada)
-verduras de temporada picadas en trozos pequeños
- curry (yo usé el de mis amigos de Orballo)
- para rebozar: pan rallado o harina de garbanzo. También existe un pan rallado de maíz muy rico y que hace que los rebozados queden muy crujientes
- sal marina
- aceite de oliva virgen extra

Preparación
1.- Cocemos el mijo y las lentejas en 3 vasos de agua hasta que absorba toda. Añadimos la sal al gusto en los últimos minutos de cocción
2.- Aplastamos la mezcla para hacerla puré con un tenedor o pisapurés (el mío es como este)
3.- Las verduras las salteamos o hacemos al vapor, las añadimos a la mezcla de mijo y lenteja, mezclamos bien y dejamos enfríar como si fuese masa de croquetas
4.- cogemos cucharadas de masa y les damos forma de croqueta o bien de hamburguesa (yo me ayudé con un aro de emplatar)
5.- Rebozamos en pan rallado o harina de garbanzo y freímos en aceite de oliva v.e.

Truquillo extra: El mijo estará más sabroso si antes lo laváis en un colador bajo el grifo y lo tostáis muy ligeramente en un cazo.

Otra versión: sustituir las lentejas por medio bloque de tofu ahumado y añadirlo desmenuzado junto con las verduras.


croquetas de mijo-coral 
Y a disfrutar con acompañamiento al gusto.
Ideas en las fotos: brócoli al vapor con salsa de almendras, repollo salteado con salsa de tahín-mostaza y ensalada de berros y granada.
Croquetas de mijo y tofu ahumado 

martes, 2 de abril de 2013

Menú de tierra

 Una vez leído el título de esta entrada y descartado, por obvio, que sugiera comer tierra, barro o arena, es cuando descubrís a qué me puedo estar refiriendo.
 ¿No? ¿ninguna pista? Bueno, pues pongámonos en situación.
Típica comedia romántica o sitcom, donde la chica, despechada y decepcionada, quizá humillada, ataca sin compasión un helado tamaño XXL o bien un trozo de tarta que empalaga sólo con mirarlo. El dulce la reconforta, parece que calme su desgracia. Pero alguna vez nos hemos preguntado por qué la susodicha no devora un plato de jamón, unas aceitunas o un bocadillo de atún?


  Pues bien, esto es porque en una separación amorosa, el elemento tierra (que se relaciona con el sabor dulce) es el gran afectado. Para calmarlo, pobrecito, le damos dulce a toneladas.
 Dejemos atrás a la rubia oxigenada y defraudada porque el chico más popular del insti se ha ido con otra al baile de fin de curso.
 Ahora estamos en el día a día. Cómo podemos notar que nuestro elemento tierra no está como debería? Lo más evidente es el enganche al azúcar que casi todos tenemos o hemos tenido, que se expresa en deseos irremediables de llevarse algo dulce a la boca. No tan evidente son los famosos "bajones" de azúcar que le dan a algunas personas y que se consideran como algo normal en nuestra sociedad. Las alteraciones de la glucemia en sangre son un posible indicador de una tendencia a padecer diabetes en un futuro.
 Dejando de lado los síntomas más físicos, vayamos a indagar qué puede sentir la chica del helado que no va a ir al baile con el capitán del equipo de fútbol. Seguramente falta de confianza, pensamientos obsesivos sobre lo ocurrido una y otra vez,  dudas, decepción, sentimiento de pérdida, falta de apetito durante un tiempo...
 Sin llegar al tópico de este personaje, cada uno/a de nosotro/as tiene que reconocer cuándo se siente la rubia oxigenada en su día a día, autocompadeciéndose y sintiéndose una víctima de quien sea o de lo que sea. Pongo mi granito de arena (o tierra, jijiji) para que el victimismo no nos lleve a meter la cabeza en helado de merengue con trocitos de cookies caramelizadas.




Y el menú consta de...
- Puré de mijo
- Azukis con calabaza
- Un poquito de chucrut
- Nishime de cebolla, zanahoria, hinojo y repollo con pipas aliñadas con vinagre de umeboshi.
- Tarta de plátano de postre (con base de pan germinado)