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jueves, 20 de febrero de 2014

Tarta de integración de calabaza y boniato. Pura dulzura.

   A pesar de que la foto de esta tarta tuvo mucho éxito en la página de Facebook , lo cierto es que no he descubierto la pólvora...pero te enseño a hacer pólvora, que también tiene su mérito.  
  Es un tipo de pastel típico de la cocina macrobiótica.Es muy sencillo de hacer, que satisface a todxs y que está hecho con hortalizas y algas. Vaya por dios, pensaréis muchxs. Pero qué le vamos a hacer, no vamos a echarnos las manos a la cabeza por esto cuando hay gente comiendo tortilla en un vaso o esferas con sabor a cocido madrileño!!
   Es una receta que está al alcance de quien no sabe cocinar. Lo juro por Michio Kushi.
  Este postre me atrevo, además, a decir que satisface a todos porque lo recomiendo sin miedo a diabéticos, celíacos (o intolerantes al gluten/trigo), veganos, gente ovenless...
[Esto necesita un inciso: yo fui una persona sin horno durante 2 años y demando ya un anglicismo cool para denominarnos y grupos de apoyo gratuitos para sobrellevarlo.Cierro el inciso.] 
  Además, si omitimos la base de galleta, es apta para quien sigue una dieta paleo. Es una tarta de integración.


Cómo hacer la base:
 Mojamos las galletas escogidas (sin gluten, de espelta, kamut...)en zumo (manzana, pera, uva...)y las colocamos en el molde de la tarta. Como no se hornea puede ser cualquier recipiente, incluso un tupper.

Cómo hacer el meollo de la cuestión:
-Hervimos 1/2 calabaza + 1 boniato (pelados y cortados)+ 3 cucharaditas de agar-agar en polvo con el zumo necesario para cubrirlos. El zumo puede ser de manzana, pera, mandarina...
[Otro inciso: uso el alga agar-agar en polvo o en copos porque no necesita remojo y porque a mí las tiras me parecen un rollo macabeo pero cada unx con sus cadaunadas, eh?! La cantidad de cucharaditas varía un poco según la marca y la consistencia que le quiereas dar. Fíate más de la etiqueta del paquete que de mí]
- Cuando la calabaza y el boniato estén tiernos, disolvemos una cucharada de arrurruz o kuzu en medio vaso de zumo o agua (no caliente)y lo añadimos a la cocción hasta que espese (en un par de minutos suele estar listo)
- Retiramos  del fuego, trituramos y vertemos sobre las galletas
- Mientras se enfría, mezclamos 1-2 cucharadas de melaza con esencia o ralladura de naranja
- Cuando se haya cuajado completamente, pincelamos la tarta con la mezcla y espolvoreamos con coco rallado.


martes, 2 de abril de 2013

Menú de tierra

 Una vez leído el título de esta entrada y descartado, por obvio, que sugiera comer tierra, barro o arena, es cuando descubrís a qué me puedo estar refiriendo.
 ¿No? ¿ninguna pista? Bueno, pues pongámonos en situación.
Típica comedia romántica o sitcom, donde la chica, despechada y decepcionada, quizá humillada, ataca sin compasión un helado tamaño XXL o bien un trozo de tarta que empalaga sólo con mirarlo. El dulce la reconforta, parece que calme su desgracia. Pero alguna vez nos hemos preguntado por qué la susodicha no devora un plato de jamón, unas aceitunas o un bocadillo de atún?


  Pues bien, esto es porque en una separación amorosa, el elemento tierra (que se relaciona con el sabor dulce) es el gran afectado. Para calmarlo, pobrecito, le damos dulce a toneladas.
 Dejemos atrás a la rubia oxigenada y defraudada porque el chico más popular del insti se ha ido con otra al baile de fin de curso.
 Ahora estamos en el día a día. Cómo podemos notar que nuestro elemento tierra no está como debería? Lo más evidente es el enganche al azúcar que casi todos tenemos o hemos tenido, que se expresa en deseos irremediables de llevarse algo dulce a la boca. No tan evidente son los famosos "bajones" de azúcar que le dan a algunas personas y que se consideran como algo normal en nuestra sociedad. Las alteraciones de la glucemia en sangre son un posible indicador de una tendencia a padecer diabetes en un futuro.
 Dejando de lado los síntomas más físicos, vayamos a indagar qué puede sentir la chica del helado que no va a ir al baile con el capitán del equipo de fútbol. Seguramente falta de confianza, pensamientos obsesivos sobre lo ocurrido una y otra vez,  dudas, decepción, sentimiento de pérdida, falta de apetito durante un tiempo...
 Sin llegar al tópico de este personaje, cada uno/a de nosotro/as tiene que reconocer cuándo se siente la rubia oxigenada en su día a día, autocompadeciéndose y sintiéndose una víctima de quien sea o de lo que sea. Pongo mi granito de arena (o tierra, jijiji) para que el victimismo no nos lleve a meter la cabeza en helado de merengue con trocitos de cookies caramelizadas.




Y el menú consta de...
- Puré de mijo
- Azukis con calabaza
- Un poquito de chucrut
- Nishime de cebolla, zanahoria, hinojo y repollo con pipas aliñadas con vinagre de umeboshi.
- Tarta de plátano de postre (con base de pan germinado)